martes, 21 de febrero de 2012

IES Lluís Vives



Todo comenzó porque unos chavales del Instituto Lluís Vives de Valencia hicieron una protesta en contra de los recortes del Gobierno, ya que se habían quedado sin calefacción en las aulas. Pronto llegaron las cargas policiales desmesuradas, la violencia gratuita (pero pagada entre todos los contribuyentes). La represión. El jefe superior de la policía de Valencia, Antonio Moreno, salió en los medios llamando "enemigos" a los estudiantes que se manifestaban; mientras todos asistíamos alucinados a imágenes en las que los antidisturbios pegaban y detenían a chavales de 15 años.

Esa foto de ahí arriba es de la manifestación de hoy: libros en alto, los estudiantes del Lluís Vives, y otros que se han solidarizado con ellos (anoche se encerraron muchos universitarios en la Facultad de Historia de la Universidad de Valencia), enseñan cuáles son "sus armas". La fuerza de la razón contra la razón de la fuerza.

Esta historia me ha conmovido especialmente. En primer lugar porque cuando yo estaba en el instituto, también nos manifestamos por la falta de calefacción. Y en segundo lugar por la respuesta que los chavales están teniendo, dando una lección al mundo, con los libros en alto. Además, hace años hice en aquél instituto unos exámenes de oposiciones.

Esta mañana he pasado por allí, y por la calle Xàtiva, que está junto al instituto y también está siendo foco de las manifestaciones (y, por ende, de las agresiones). Había pancartas, cámaras de televisión, y gente esperando la manifestación de esta tarde. Se respiraba algo especial, lo que se respira cuando la juventud no acepta el mundo que le imponen.